lunes, 19 de julio de 2010

Entrevista a Javier Fuentes-León, director y guionista de "Contracorriente"


La película "Contracorriente" de Javier Fuentes-León ganó ayer el premio "Special Prize for Artistic Achievement" en el OutFest de Los Ángeles. El reconocimiento se suma al éxito que ha tenido la película, en especial la buena recepción del público en los festivales Sundance, Cartagena, Miami, Montreal, Chicago y Utrecht (que se consagró con el primer premio otorgado por el jurado en la X Semana de Cine Iberoamericano "La chimenea de Villaverde").


Las infidelidades dentro del matrimonio ya no son tema. Ni siquiera cuando la mujer, Mariela (Tatiana Astengo), está embarazada. Sin embargo, la relación que Miguel (Cristian Mercado), pescador de Cabo Blanco tendrá en "Contracorriente" planteará más de un tema. Santiago (Manolo Cardona) no sólo desordenará el pueblo con sus creencias religiosas, también revolverá su vida y se quedará en ella incluso después de morir ahogado, pidiéndole que encuentre su cuerpo y lo entierre de acuerdo a los rituales del pueblo para que su alma pueda descansar en paz.

Esta es la historia que ha causado furor en los festivales y que el público ha premiado. Y Miguel no es el único que vive sumergido en las contradicciones, el guionista y director Javier Fuentes-León conversó con Rotativo.cl y nos contó parte de su historia.

Javier viajó a Los Ángeles para estudiar Dirección Cinematográfica en el Instituto de Arte de California. "Las opciones que tenía de qué carreras elegir eran reducidas en Perú. Recuerdo haber dicho que quería estudiar cine pero todos me decían que eso no era una carrera. Tuve la suerte -o mala suerte porque quizás si no hubiese entrado lo hubiese pensado mejor- de entrar a estudiar Medicina al salir del colegio. Es una carrera genial, no me arrepiento de lo que viví porque estoy seguro que me ayudaron a trabajar mi sensibilidad. Pero me di cuenta que estudiar medicina es una cosa y ser médico es otra. Había algo más que yo quería, me dediqué a buscar dónde estudiar cine porque vengo de una sociedad donde es importante estudiar una carrera", dijo.

Una carrera que resultó exitosa. Desde 1998, ha trabajado en cine y televisión en Estados Unidos. Mientras que dedica tiempo a sus propios proyectos. Con cortometrajes como “Espacios”, galardonado por el Consejo Nacional de Cinematografía de Perú, y “Géminis”. Y con guiones como “La mujer que le temía al Sol” y por supuesto, disfrutando el éxito de “Contracorriente”.

- ¿Cómo nace la película?

- El nacimiento fue largo. Cuando estudiaba cine en una clase de guión nos hicieron escribir una escena. Aunque en ese momento no era más que un ejercicio, la escena en la cocina se convirtió en una parte crucial en la película, porque da el giro a la historia de "Contracorriente", introduciendo la parte fantástica. En base a esta escena hice una obra de teatro, "La poción de Mariela", que se expuso en la universidad. Pero la historia seguía rondándome y decidí convertirla en un largometraje. Aunque cuando escribí el relato, la historia era un triángulo amoroso entre un pescador, su esposa y la prostituta del pueblo. Al escribirlo para cine me di cuenta que la historia mejoraría y sería más personal si hacía un cambio en el personaje. Yo estaba lidiando con mi propia salida del clóset.

- ¿Cuánto tardaste en escribir el guión definitivo?

- Comencé a escribir la historia en 2002 y la filmé en 2008. Pero tardé tanto porque costó conseguir el financiamiento y durante ese tiempo estuve trabajando en él, aunque no constantemente. Un guión nunca se termina de escribir y el definitivo fue el que filmamos, cuando terminamos la película duraba como dos horas y media y ahora una hora treintayseis minutos, sin créditos.

- ¿Cuál es el mensaje que quieres entregar con "Contracorriente"?

- En realidad son varios. Quizás el más importante es proponer el amor entre dos personas del mismo sexo como algo tan bonito, intenso y válido como una relación heterosexual. Aunque muchas personas no lo consideran incluso se ofenden, sobre todo en países como los nuestros (Perú y Chile). Pero es hora de que cambiemos. El amor entre dos personas del mismo sexo es parte del espectro de la condición humana y de cómo expresamos nuestros sentimientos. No es una desviación ni fetichismo.


- ¿Cuáles son los otros mensajes?

- También quería hablar de lo que significa ser hombre. ¿Es tener una mujer, tener hijos, ser mujeriego o es ser íntegro? ¿La hombría depende de la orientación sexual? Yo obviamente creo que no. De cómo cuando no somos sinceros con nosotros mismos tampoco lo somos con los demás y terminamos dañando a los que más queremos. Yo ya dije lo que quería, lo que importa al final es el mensaje que el público cree que tiene. De hecho, la frase "Ser fiel a uno mismo", que sale en algunos de nuestros afiches surgió en una del público en una de las primeras exhibiciones de la película.

- ¿Cómo nace el nombre de la película?

Originalmente escribí el nombre en inglés. El título era "Undertow", la corriente del mar que te jala hacia abajo. No existe una palabra que signifique lo mismo y se me ocurrió "Contracorriente". Quería que fuera algo que tuviera con el mar. Es importante temáticamente -las corrientes que se mueven en la mente y en el personaje principal que lo jalan hacia lo que debe ser sometiéndolo a lo que piensan los demás y la otra corriente lo llama a lo que realmente es él- y dramáticamente. Es un personaje que marca un cambio en la película.

- En una entrevista que diste a Univision.com hablaste sobre la elección de Cabo Blanco como el lugar de filmación, ¿cuál es la importancia de la sensación de encierro que quieres provocar en el público con el lugar?

- Es un pueblo que me daba todo lo que yo necesitaba para la película, cada locación que describí estaba ahí. A pesar de que tiene pobreza muy fuerte su belleza geográfica es increíble. Me gustaba esa contradicción, me ayudaba a resaltar las del personaje principal que es esposo pero es amante, es heterosexual pero homosexual, es líder pero es rechazado. Además, el pueblo está atrapado y encerrado entre colinas y dos hileras de casas. Es como si estuvieran empujando contra el mar a un pueblo que está encerrado. Me parece interesante que la geografía dé esta sensación porque si el universo comienza y termina ahí, si es lo único que existe para los personajes, pareciera que no hay escape.

- ¿Cuál es tu personaje favorito de "Contracorriente"?

- Miguel es en muchas maneras un reflejo de dilemas que tuve que pasar en algún momento, me identifico con él porque en algún sentido Miguel soy yo, pero todos los personajes han salido de mi cabeza y les tengo mucho cariño.

Aunque la película no tiene fecha de estreno en Chile, Javier comentó a Rotativo.cl (página para la cual se realizó la entrevista) que hay conversaciones con una distribuidora. Mientras puedes disfrutar el trailer de "Contracorriente".

Trailer

domingo, 19 de octubre de 2008


Para Rafael Vicuña, Chile no es un lugar desconocido, desde pequeño viajaba con su madre de vacaciones para ver a la familia.
El francés de veinticuatro años vive en Chile desde agosto del año pasado. Viajó para estudiar y aprovechar los beneficios que le otorgaba la
beca Valech por ser hijo de un exiliado en época del gobierno militar.
Ya no recorre las calles del gran París, Rafael camina todos los días desde Plaza de Armas a la “escuelita”, el Instituto de Asuntos Públicos donde cursa primer año de Administración Pública en la Universidad de Chile.


Boomp3.com

domingo, 28 de septiembre de 2008

La inestable adaptación de Elvis


Elvis Minaya es un joven peruano de veintitrés años. Trabaja como ayudante de cocina en la cafetería “Anita” ubicada en Catedral #1083, local 36. Llegó a Chile el 18 de Junio de vacaciones. Su hermanastro Jorge lo invitó a conocer el país donde él había llegado cuatro años antes en busca de más oportunidades de trabajo, debido a que su hija estaba a punto de nacer y quería tener algo mejor que ofrecerle.








Elvis pasó su primera semana en Chile viendo televisión. No tenía con quien salir porque su hermano llegaba del trabajo sólo los fines de semana a Santiago. Para que no se aburriera, Jorge le propuso que trabajara y se quedara en el país con el mismo objetivo que él había venido y Elvis tentado en cumplir su sueño, aceptó. Él pensó que el cambio le permitiría encontrar mejores oportunidades para conseguir establecer su propio local de comida peruana. Lleno de ilusiones, comenzó a buscar trabajo, pero su visa de turista no le permitió encontrarlo. Sintió que todas las puertas se le cerraron, entonces su tía Consuelo Milados le ofreció que le ayudara en su local.




“Yo te digo que soy ayudante de cocina. Pero la verdad es que me dedico más a atender, a retirar encargos y si falta comida, voy hasta la casa de mi tía y cocino”. Elvis trabaja en “Anita” de lunes a domingo desde las nueve de la mañana. El horario de cierre suele ser alrededor de las veintiuna horas, aunque está condicionado por el público. Si hay gente comiendo se espera hasta que ellos se retiren sin presionarlos, en la política de tratar bien al cliente. Además, en un compromiso con otro local de comida peruana, cuando la comida sale rápido se ayudan en la venta, porque no está permitido perder dinero. Y si el día está flojo, Elvis sale al pasillo a llamar a la gente “comida, ¿Va a comer amiguito? Hay caldo de gallina señora”.




En “Anita” se compra verdura y carne todos los días para ofrecer productos frescos. Por mil o mil doscientos pesos, el cliente puede elegir entre los cuatro platos que se cocinan. El servicio incluye un jugo, con derecho a rellenar su vaso si lo desea. Además, en el local se vende productos de pastelería como la crema volteada, que es similar a la leche asada.






Esta foto es de su primer día de trabajo y de su segunda semana en Chile. Un “amigo” se la tomó con un celular y se la regaló. Aunque Elvis es muy amable y suele conversar con la gente que atiende, siempre que no haya demasiada clientela, es receloso con sus amistades. “Hay que saber escoger, porque hay amigos que te llevan por el mal camino y yo soy una persona respetuosa del bien”.

Elvis se sorprendió al llegar al sector de Plaza de Armas, el lugar que más conoce. Porque cada vez que camina por sus alrededores, principalmente por Catedral, le parece estar recorriendo una avenida más de Perú. Pero al salir de su círculo, le parece que está en “otro mundo” y no le gusta. Confiesa que si no hubiese tenido familia en Santiago jamás se hubiese atrevido a viajar.






Elvis no tiene días libres. Como una excepción, faltó para ir al Departamento de Extranjería e Inmigración, donde le pidieron una serie de papeles. Para regular su situación tuvo que pedir permiso nuevamente y llegar más tarde. Fue al Registro Civil el Jueves 25 de Septiembre, con tal mala suerte que justo ese día los funcionarios decidieron irse a paro nacional demandando mejores condiciones laborales. Elvis está realmente preocupado, su visa de turista vencerá el 16 de Octubre y si quiere quedarse en Chile sin ser ilegal ni pagando una multa debe tramitar su visa de residencia sujeta a contrato. “El trámite se tarda unos nueve días y necesito el Certificado de antecedentes para conseguir mis papeles, no sé qué voy a hacer”.





Para Elvis es indispensable regular su situación. Él no está conforme con su trabajo. Su jornada laboral es excesiva y no trabaja en su verdadera pasión: la cocina. “Siento que me han cortado las manos. Yo vine aquí a trabajar en lo mío. Pero estoy todo el día en el local y no veo avances. Mientras no tenga mis papeles no podré trabajar en lo que me gusta. A veces me pregunto para qué habré venido”.









“En Perú dejé mi trabajo, mi pieza y a mi hermana”. Elvis solía vivir en una pieza solo, hasta que le entraron a robar. Decidió que tenía que cambiarse y justo había una pieza disponible en la casa donde vivían sus hermanas Dayanna (15) y Saida (25) con su sobrina Jocelyn(4).

Desde su adolescencia Saida ha sido su hermana más cercana. Elvis huyó de su casa a la capital a los doce años, encantado con la aventura de vivir solo sin recibir órdenes de nadie. Estuvo vagando por las calles de Lima cuatro días, dormía en las porterías y se tapaba con cartones imitando a otros niños. Una noche le pidió a un portero si lo dejaba pasar la noche ahí y él le dijo que no estaba permitido, pero le comentó sobre un internado donde podrían recibirlo. Así llegó al Liceo San Martín de Porres donde ganó dos becas y cultivó el amor por la cocina que su madre le había inculcado como lo indispensable en la vida con estudios gastronómicos.





Elvis vivió con Saida varios años. Salía del trabajo a las cinco de la tarde y se iba a la casa a cuidar a su sobrina para que su hermana pudiera trabajar más tranquila. Ella llegaba a la casa y su hija estaba durmiendo. Pero ahora que Elvis vive en Chile, ha sido Dayanna quien se ha hecho cargo de Jocelyn.

“Cuando las llamo quedo más tranquilo ¿No?, pero mi hermana Saida me pregunta cuando voy a volver y me dice: si te va mal, vente nos más, vente. Ahí le respondo que igual me da la locura y me devuelvo. Y hay días en que la locura se apodera de mí”.





“La verdad es que no estoy acostumbrado aún. No sé si voy a volver porque llevo muy poco tiempo aquí. Si me va bien, me quedo y si no me devuelvo. Pero hay que ver, ¿No?”.

Elvis gana siete mil pesos diarios, pero aún no ve el fruto de su trabajo. Debe pagar unas cuentas, entre ellas cuatrocientos dólares del pasaje. Aunque su hermano no le está cobrando él no se siente cómodo, Jorge podría necesitar el dinero para mandárselo a su hija de cuatro años que vive en Perú.

Además, le gustaría irse a vivir solo. Siente que le hace falta más privacidad e independencia. “Ya no soy un niño” dice. Siente que se ha estancado, pero espera que la situación cambie cuando sus papeles le permitan trabajar en lo que él desea y en una jornada laboral apropiada.






Pero si no funciona, Elvis está dispuesto a volver a Perú. Él cree que los bajos salarios son sólo una excusa para aquellos que no quieren trabajar, porque las oportunidades si no se encuentran se crean. Esa es la verdadera clave del éxito.